Accesibilidad web: qué es, a quién afecta y cómo implementarla

Cuando los sitios web están codificados y diseñados correctamente, las personas con discapacidad pueden utilizarlos sin problemas. Sin embargo, en la actualidad, existen muchos sitios que no consideran la accesibilidad durante el desarrollo del proyecto.

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Cuando un sitio web está bien diseñado y codificado, cualquier persona puede usarlo sin problemas, independientemente de sus capacidades. Pero la realidad es otra: la gran mayoría de los sitios web no considera la accesibilidad durante su desarrollo, y esto genera barreras que excluyen a millones de personas del acceso a información, servicios y productos digitales.

No hablamos de un problema menor. Según la Organización Mundial de la Salud, el 16% de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad. En Chile, el Segundo Estudio Nacional de la Discapacidad estima que un 17,6% de la población adulta se encuentra en esta situación. Esto significa que si tu sitio web no es accesible, estás dejando fuera a casi 1 de cada 5 personas.

En este artículo te explicamos qué es la accesibilidad web, qué tipos de discapacidades abarca, qué barreras enfrentan las personas al navegar un sitio inaccesible, y qué medidas concretas puedes tomar para mejorar la experiencia de todos tus usuarios.

¿Qué es la accesibilidad web?

La accesibilidad web se refiere al diseño y desarrollo de sitios web y aplicaciones de manera que puedan ser utilizados por todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidades permanentes, temporales o situacionales.

Esto implica que el contenido sea perceptible, que la interfaz sea operable con distintos dispositivos (no solo con mouse), que la información sea comprensible y que el sitio funcione correctamente con tecnologías de asistencia como lectores de pantalla, teclados adaptativos o dispositivos de seguimiento ocular.

Una forma sencilla de entenderlo: la accesibilidad web es el equivalente digital de una rampa de acceso en un edificio. Sin rampa, una persona en silla de ruedas no puede entrar. Sin accesibilidad, una persona con discapacidad visual no puede leer tu contenido, una persona con discapacidad motriz no puede navegar tu menú, y una persona con epilepsia puede sufrir una crisis por una animación mal implementada.


¿A quién afecta? Tipos de discapacidades en el entorno digital

La accesibilidad web abarca todas las discapacidades que pueden afectar la forma en que una persona interactúa con un sitio web:

Auditivas
Cognitivas
Físicas
Neurológicas
Del habla
Visuales

Visuales. Incluyen ceguera total, baja visión, daltonismo y sensibilidad a la luz. Las personas con discapacidad visual dependen de lectores de pantalla que transforman el contenido en audio, o de magnificadores que amplían la interfaz. Si las imágenes de tu sitio no tienen texto alternativo o si el contraste entre texto y fondo es insuficiente, estas personas no pueden acceder a tu contenido.

Auditivas. Desde sordera total hasta pérdida parcial de audición. Afecta el acceso a contenido multimedia como videos, podcasts o alertas sonoras. Sin subtítulos ni transcripciones, este contenido simplemente no existe para ellas.

Motoras o físicas. Incluyen parálisis, amputaciones, temblores, y condiciones como artritis o Parkinson. Muchas personas no pueden usar un mouse y dependen exclusivamente del teclado, de dispositivos de un solo dedo, o de tecnología de seguimiento ocular para navegar. Si tu sitio no permite la navegación con teclado, estas personas quedan excluidas.

Cognitivas. Incluyen dislexia, trastornos del espectro autista, déficit atencional y dificultades de aprendizaje. Los textos demasiado complejos, los diseños saturados o las instrucciones confusas pueden hacer que un sitio sea inutilizable para estas personas.

Neurológicas. Condiciones como la epilepsia pueden ser directamente afectadas por contenido digital. Un efecto animado o un destello implementado sin precaución puede provocar convulsiones epilépticas. Esto no es hipotético: es un riesgo real y documentado.

Del habla. Afectan a quienes dependen de interfaces que requieren entrada de voz, como asistentes virtuales o formularios con reconocimiento de voz como única opción de interacción.


Cómo navegan las personas con discapacidad

Puede ser difícil dimensionar algo que no has experimentado. Por eso es importante conocer las tecnologías de asistencia que permiten a las personas con discapacidad acceder a la web:

Estas herramientas funcionan, pero solo si el sitio web está preparado para ellas. Un lector de pantalla, por ejemplo, puede describir una imagen a una persona ciega, pero únicamente si esa imagen tiene un texto alternativo correctamente escrito en el código. Un usuario de teclado puede navegar un menú, pero solo si el menú fue construido respetando los estándares de accesibilidad.

El problema no está en la tecnología de asistencia. El problema está en los sitios web que no las consideran.

¿Qué pasa cuando un sitio no es accesible?

Para que sea más concreto, estos son ejemplos reales de barreras que encontramos al evaluar sitios web:

Una imagen sin texto alternativo impide que una persona con discapacidad visual sepa qué contiene esa imagen. Su lector de pantalla simplemente la ignora o lee el nombre del archivo, que suele ser algo como "IMG_2847.jpg".

Un formulario sin etiquetas asociadas hace que una persona usando lector de pantalla no pueda saber qué información debe ingresar en cada campo. El resultado: no puede completar una compra, una postulación o un contacto.

Un menú que solo funciona con mouse excluye a toda persona que navega con teclado, ya sea por discapacidad motora, por preferencia o por estar usando un dispositivo diferente.

Un video sin subtítulos excluye a personas sordas o con hipoacusia del contenido. También excluye a cualquiera que esté en un ambiente donde no puede reproducir audio.

Un contraste insuficiente entre texto y fondo dificulta la lectura para personas con baja visión, pero también para cualquier usuario que intente leer tu sitio bajo la luz del sol.

Nuestro primer estudio de accesibilidad web en Chile, donde analizamos 228 páginas de sectores estratégicos, encontró que la mayoría de los sitios presenta múltiples barreras de este tipo. Puedes ver los resultados completos aquí.


Cómo mejorar la accesibilidad de tu sitio web

Implementar accesibilidad no requiere rediseñar tu sitio desde cero. Estas son las medidas fundamentales que cualquier organización puede comenzar a aplicar:

Seguir las pautas WCAG. Las Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) son el estándar internacional para accesibilidad web. Desarrolladas por el W3C, establecen criterios organizados en cuatro principios: perceptible, operable, comprensible y robusto. Desde octubre de 2025, la versión WCAG 2.2 es además un estándar ISO (ISO/IEC 40500:2025). Te explicamos qué implica esto en este artículo.

Usar HTML semántico. Utilizar correctamente las etiquetas HTML (encabezados, listas, regiones de navegación) permite que los lectores de pantalla interpreten la estructura del contenido y que los usuarios puedan navegar eficientemente.

Garantizar la navegación por teclado. Todo elemento interactivo de tu sitio — menús, botones, formularios, enlaces — debe ser alcanzable y operable usando solo el teclado, con un indicador visible de foco.

Asegurar un contraste adecuado. El contraste entre el texto y el fondo debe cumplir con los ratios mínimos definidos por WCAG (4.5:1 para texto normal, 3:1 para texto grande). Tenemos una guía específica sobre contraste que puedes revisar aquí.

Incluir textos alternativos en las imágenes. Cada imagen que transmita información debe tener un atributo alt descriptivo. No es solo buena práctica de accesibilidad: también mejora tu posicionamiento en buscadores.

Construir formularios accesibles. Cada campo debe tener una etiqueta asociada, los errores deben describirse con texto (no solo con color), y la navegación dentro del formulario debe funcionar con teclado.

Subtitular el contenido multimedia. Los videos deben incluir subtítulos y, cuando sea posible, audiodescripción. Los podcasts y audios deben tener transcripción disponible.

Elegir tipografías accesibles. El tamaño mínimo recomendado es 16px, con interlineado suficiente y fuentes legibles. Escribimos una guía completa sobre tipografía accesible.


¿Qué dice la normativa chilena?

En Chile, la normativa sobre accesibilidad web se aplica exclusivamente al sector público. El Decreto Supremo N°1 de 2015 establece que los sitios web del Estado deben cumplir con estándares de accesibilidad basados en las WCAG, de manera que garanticen el acceso en igualdad de oportunidades a personas en situación de discapacidad.

Esta obligación se complementa con la Ley N°20.422 sobre igualdad de oportunidades e inclusión social, que establece el marco general de derechos para personas con discapacidad en Chile.

Sin embargo, el sector privado no tiene ninguna obligación legal explícita respecto a la accesibilidad de sus sitios web. Esto deja a millones de personas sin garantías de poder acceder a servicios digitales de bancos, tiendas, instituciones educativas y empresas en general. Analizamos este problema en profundidad en este artículo.

A nivel internacional, la tendencia es clara: la Ley Europea de Accesibilidad (EAA), vigente desde junio de 2025, ya exige que productos y servicios digitales comercializados en Europa sean accesibles. Esto afecta directamente a empresas latinoamericanas que venden o prestan servicios en el mercado europeo. Conoce más sobre la EAA y su impacto aquí.


La accesibilidad no es un extra: es un requisito fundamental

La accesibilidad web no es un lujo ni un gesto de buena voluntad. Es la diferencia entre un sitio que incluye y uno que discrimina. Entre una organización que reconoce la diversidad de sus usuarios y una que la ignora.

Implementar accesibilidad desde el diseño no solo beneficia a personas con discapacidad. Mejora la experiencia de todos los usuarios, optimiza el rendimiento del sitio, fortalece el SEO y demuestra un compromiso real con la inclusión y la sostenibilidad digital.

Si quieres saber en qué estado se encuentra la accesibilidad de tu sitio web, podemos ayudarte. En Árbol Digital realizamos auditorías de accesibilidad web siguiendo los estándares WCAG 2.2 y trabajamos contigo para implementar las mejoras necesarias.

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